Bolivia, ¿a dónde vas?

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Caracas, 11 de febrero 2016
Fuente: El Universal

El referéndum del artículo 168 de la Constitución Política del Estado en el que se decidirá si Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera pueden, o no, optar a la reelección en Bolivia, ya está cerca.

El referéndum del artículo 168 de la Constitución Política del Estado en el que se decidirá si Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera pueden, o no, optar a la reelección en Bolivia, ya está cerca. Tendrá lugar este 21 de febrero. Se trata de un comicio fundamental para el proyecto de poder de Morales y, en general, para la propuesta castro-chavista del supuesto Socialismo del Siglo XXI que está haciendo aguas ya en su país de origen, Venezuela.

Hasta ahora no se avizora un claro ganador en la contienda. Las encuestas se contradicen y si bien varias le dan el triunfo al “NO” a la reelección, es por muy poco margen. La esperanza está en el alto porcentaje de indecisos.

No obstante, la opción del “SI” lleva las de ganar dado la aún alta popularidad del mandatario que en gran parte es el resultado del manejo combinado de políticas populistas y demagógicas, con medidas macroeconómicas prudentes en medio de una bonanza de materias primas en los años pasados. Hasta el periódico Financial Times calificó a Evo como “el socialista más exitoso del mundo”.

También juega a favor del “SI” el control del Ejecutivo sobre el poder electoral, y el uso (y abuso) de los recursos económicos, institucionales y propagandísticos del Estado para la campaña por la reelección. Numerosos opositores ya hablan, inclusive, de un posible fraude con ayuda del Tribunal Supremo Electoral.

Si Morales logra imponerse en el referendo, puede que logre luego la ansiada reelección, pese a que enfrentará un panorama socioeconómico nada fácil por la baja de los precios de las materias primas. Ello es posible porque Bolivia aún no cuenta con una oposición fuerte y unida, que capitalice el descontento popular y le ofrezca una buena opción futura.

Sin un verdadero liderazgo opositor, la democracia boliviana continuará debilitándose al tiempo que se reforzará el autoritarismo, las violaciones constitucionales, la falta de libertad de prensa, la corrupción, la criminalización de la protesta. ¿Dejarán los demócratas bolivianos que Evo continúe siendo el rey en medio de un declive de la ola izquierdista regional?

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